miércoles, 28 de noviembre de 2012


Me gustan los espejos retrovisores, así si me alejo de tí no tendré que girar la cabeza para verte cada vez más y más pequeña y tambien me permite mirar al frente y dedicarte apenas una fugaz mirada, para eso se inventaron, 
para poder avanzar mientras huyo de mi sin miedo a chocar, sin miedo a morir en mi intento por no querer olvidar lo que fuí contigo, podría incluso romper el cordón umbilical que me une a tú corazón, ese que aún creo sigue unido a mi alma tan solo girando un poco el espejo para mirarme a los ojos y verme tal y como soy. Tambien podría pulsar el F5 de ese yo que perdí para ganarte, el yo sin nadie, el yo feliz.
Por suerte para mi los espejos no tienen sentimientos, puedo girar el espejo para solo verte los pies aunque te siga queriendo de tobillos para arriba, aunque mis manos se mueran por tocar tus pies muertos de frío, o fingir entereza y gritarle al mundo que la mujer de mi vida no se fué, que fué mi otra vida quien se quedó con ella; que fué mi otra vida la que movió el espejo, la que marcó como SPAM mi futuro a su lado mandando todos mis planes a la mierda..
¡¡Uffff ya veremos que ocurre cuando se me pase 
el efecto de la anestesia!!

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