domingo, 4 de noviembre de 2012

Si ahora
nos dijéramos adiós
me perdería muchas cosas,
cosas como el incendio
de tú cuerpo al desnudarlo,
cosas como la moneda en el aire
que es la seducción y el misterio,
que tú en mi provocas.
Grandes cosas que darían color
a una vida entera,
que me harían despertar
de un modo diferente
pensando en las victorias
ganadas al deseo...
Además me perdería todo lo demás,
los besos con nostalgia,
unas caricias en un cine,
los horarios sin deudas,
las semanas de 9 días,
las noches de voz amable,
los bolsillos a medias,
la certeza que provocaría verte
en pijama entre mis mundos
y es que no hay seducción
que pueda aguantar
el peso del arrepentimiento
cuando éste te grita al oído:
"¿Cómo fuiste tan tonta de creer
que unos gramos de deseo podrían tapar
cien mil toneladas de recuerdos?".

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Podría decirte que hay abrazos que duran toda la vida, cuando cierras los ojos. También podría contarte que hay personas que aparecen cuan...