Si al final decides caer conmigo, no temas mi amor por que la gravedad no es tan grave como dicen, apenas 9,8 metros por segundo al cuadrado en tú cocina (y doce veces menos en Plutón). Perdí mi reloj calculadora, volví a raparme la cabeza y ahora los bares me huelen a derrota. Ya sólo me gusta la cerveza si la bebo en tú taza, y de tapa solo quiero tus besos, y no me importa que te guste Cristian Castro, y no me importa que llores con Pulseras Rojas.
Por eso, si algún día sintieras que el mundo se derrumba, cae sin miedo y abrázate a mí, caeré contigo a la doceava parte de esos 9,8 metros por segundo al cuadrado, el golpe que recibamos, cualquier golpe, será de coña...
Por eso, si algún día sintieras que el mundo se derrumba, cae sin miedo y abrázate a mí, caeré contigo a la doceava parte de esos 9,8 metros por segundo al cuadrado, el golpe que recibamos, cualquier golpe, será de coña...
Apenas nada.



No hay comentarios:
Publicar un comentario