lunes, 21 de enero de 2013

El humo de mi cigarro dibuja tus curvas., le pido consejo al médico de guardia que me mira y limpia vasos al otro lado de la barra, me receta dos de tequila y una cerveza cada media hora, la dosis funciona, ahora miro hacia tú balcón, acabas de apagar la luz, me enciendo por dentro porque sé que ahora duermes, pero no lo que sueñas., no sé, tal vez, si consiguiera emparejar mi Bluetooth con el tuyo, podría trepar por las ondas invisibles de nuestros móviles hasta tú balcón y “Rastrear dispositivos” Pero no me atrevo, pido otra ronda pero el doctor me dice que no, que ya va a cerrar la consulta, salgo de ahí y apago mi mente, estoy demasiado borracho de amor para pensar, me acurruco en el sofá, hace frío, tal vez, si consiguiera soñar lo que tú sueñas, podría entrar en tú cabeza, formatearla y empezar nuestra historia de cero..

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Podría decirte que hay abrazos que duran toda la vida, cuando cierras los ojos. También podría contarte que hay personas que aparecen cuan...