jueves, 17 de enero de 2013

El otro día haciendo zapping por puro aburrimiento, me encontré con un programa de esos que tanto estan de moda en estos días, "Tú si que vales" o algo así, presentado por un grupo de esos que dicen ser artistas pero en realidad son frikis, perfectos gilipollas pagados de sí mismos, conozco panaderos más artistas que muchos de esos, conozco mozos de almacen con más arte que cualquier becario de Calatrava, de hecho, el mayor artista vivo que conozco conduce un camión de la basura en el turno de noche (no es broma). Arte es conseguir plasmar fuera lo que llevas dentro, ya sea un paisaje lunar o una mierda con ojos, es amarte, asumirte, sufrirte, matarte a ratos, morirte a veces o tragarte un espejo sin miedo a analizar lo que vomitas, el arte no se crea ni se destruye, solamente te trastorna, te oprime el pecho, te desvela, por eso no hay artista sin ojeras, ni artistas preocupados por la celulitis, un artista de verdad jamás le hubiera hecho un retrato a José Bono, antes hubiera retratado la autopsia de un mandril que a ese medio cura disfrazado de Socialista..
De hecho el último artista que conocí fue el 15 de Enero de 2013 a las 9 horas y 27 minutos, en la cola del Inem, fue una mujer de unos cincuenta años, y no hizo nada extraordinario, sólo sacó su pañuelo del bolso y se sonó la nariz, pero fue su forma de desplegar el pañuelo, sonarse y volver a plegarlo lo que la elevó a la categoría de artista, jamás había visto semejante crisol de movimientos, no fue meticulosa, ni fue un movimiento estudiado, fue otra cosa, algo que no se puede explicar, algo que se lleva en la sangre pero no es genético, o tal vez si y comparta ADN con Dios..
¿Entiendes lo que quiero decir?....

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