Quizá bebimos demasiado,(El uno del otro, quiero decir) LLegaste a conocer séis de mis vidas y estuve a un sorbo de regalarte la séptima, recuerdo que nos conocimos en mi tercera o cuarta reencarnación y que al principio todo fueron risas, y algun que otro beso robado. Más tarde nos desglosamos el uno al otro la palabra comprometer e incluso lleguemos a un principio de acuerdo, algo así como un contrato oral con carácter retroactivo, o retroadictivo, o retroatractivo, o como quieras llamarlo, pero
pasado un tiempo tú mente se transformó en consulta y tú corazón en diván, tú vida pasó a ser algo así com un tango de Gardel y la mía un cubo Rubick en manos de un daltónico, busqué en otras algun tipo de amor adictivo, pero sólo encontré metadona, la verdad es que yo nunca dejé de quererte porque tú amor era a prueba de balas y yo bomba química, bactero(i)lógica, ¿Y que pasó? Pues que al final te acabaste contagiando, enfermaste, y te hiciste la muerta, y yo acudí borracho al entierro de lo nuestro, y a tú tumba de mentira te llevaste un pendrive con mis secretos....
No hay comentarios:
Publicar un comentario