viernes, 25 de enero de 2013

Quizá fué una hecatombe de esperanzas,
un derrumbe de algun modo previsto,
todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir,
y por cierto, me vieron.
Hasta aqui habia hecho y rehecho
mis trayectos contigo,
hasta aqui habia apostado
a inventar la verdad,
pero tú encontraste la manera,
una manera tierna
y a la vez implacable
de desahuciar mi amor,
con un solo pronostico lo quitaste
de los suburbios de tú vida,
lo envolviste en nostalgias
y despacito, muy despascito,
sin que el aire nocturno lo advirtiera
lo dejaste a solas con su suerte,
que no es mucha.
Creo que tienes razon,
en eso se que la culpa
es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos ni del tiempo,
hace mucho, muchisimo tiempo,
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fué implacable como tú,
con una única diferencia,
que él, no fué tierno....

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