No
sabría decir si aquella mujer que me encontré en la panadería era guapa
o no, atractiva o no, pero al menos merecía serlo, me refiero a su
actitud, tenía lo que algunos llaman “El guapo subido”, que es querer
creerse guapa sin entrar a valorar cuáles son los cánones de la belleza
común, a esa mujer le importaba un rábano el escrutinio de los otros (se
notaba en su mirada, en el movimiento sensual
y decidido de su boca, o su forma de domar su pelo), y era esa precisa
actitud la que eclipsaba todo lo demás, en ciertos casos puede más la
intención de creerse bella que la belleza en sí misma,
"Puede más el yo lo valgo que el valor en sí"
Seguro que esa mujer se siente triunfadora en su pequeño entorno, feliz
por haber aprendido a acotar sus límites, a asumir sus complejos y a
potenciar sus brillos y esa fuerza deslumbra más que cualquier belleza
clásica, me atrae más que la típica guapa incapaz de encontrar mayor
mérito que el marcado por los genes, las cremas caras, un buen armario o
cuarto y mitad de silicona, conozco guapas que no saben reír, que
mienten cuando miran, que esconden tal nicho de traumas en el fondo de
su bolso que acaban pareciendo más feas que cualquier fea al uso, con
perdón.
Benditas sean las tetas pequeñas y orgullosas, los ojos
pequeños pero vivos y los dientes torcidos por la presión de una eterna
sonrisa......
No
sabría decir si aquella mujer que me encontré en la panadería era guapa
o no, atractiva o no, pero al menos merecía serlo, me refiero a su
actitud, tenía lo que algunos llaman “El guapo subido”, que es querer
creerse guapa sin entrar a valorar cuáles son los cánones de la belleza
común, a esa mujer le importaba un rábano el escrutinio de los otros (se
notaba en su mirada, en el movimiento sensual
y decidido de su boca, o su forma de domar su pelo), y era esa precisa
actitud la que eclipsaba todo lo demás, en ciertos casos puede más la
intención de creerse bella que la belleza en sí misma,
"Puede más el yo lo valgo que el valor en sí"
Seguro que esa mujer se siente triunfadora en su pequeño entorno, feliz por haber aprendido a acotar sus límites, a asumir sus complejos y a potenciar sus brillos y esa fuerza deslumbra más que cualquier belleza clásica, me atrae más que la típica guapa incapaz de encontrar mayor mérito que el marcado por los genes, las cremas caras, un buen armario o cuarto y mitad de silicona, conozco guapas que no saben reír, que mienten cuando miran, que esconden tal nicho de traumas en el fondo de su bolso que acaban pareciendo más feas que cualquier fea al uso, con perdón.
Benditas sean las tetas pequeñas y orgullosas, los ojos pequeños pero vivos y los dientes torcidos por la presión de una eterna sonrisa......
"Puede más el yo lo valgo que el valor en sí"
Seguro que esa mujer se siente triunfadora en su pequeño entorno, feliz por haber aprendido a acotar sus límites, a asumir sus complejos y a potenciar sus brillos y esa fuerza deslumbra más que cualquier belleza clásica, me atrae más que la típica guapa incapaz de encontrar mayor mérito que el marcado por los genes, las cremas caras, un buen armario o cuarto y mitad de silicona, conozco guapas que no saben reír, que mienten cuando miran, que esconden tal nicho de traumas en el fondo de su bolso que acaban pareciendo más feas que cualquier fea al uso, con perdón.
Benditas sean las tetas pequeñas y orgullosas, los ojos pequeños pero vivos y los dientes torcidos por la presión de una eterna sonrisa......

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