miércoles, 30 de enero de 2013

No pude evitar encontrarte, como tampoco puedo evitar las taquicardias, ni los suspiros, ni puedo evitar pensar que cada uno de los latidos de mi corazón son los besos que me quedan por darte, no puedo evitar abrazarte cuando sueño contigo, pegar mi pecho a tú espalda, coordinar tus latidos, regar tú cuello con mi aliento e inventar ganzúas para penetrar en tus pensamientos...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Podría decirte que hay abrazos que duran toda la vida, cuando cierras los ojos. También podría contarte que hay personas que aparecen cuan...