La
vida es como una partida de Poker Texas HoldEm, aunque te salga una
buena mano no sabrás hasta el final las cartas de los otros, ¿entendeis
lo que quiero decir? Imagina que tienes dos Ases y dices, "Lo apuesto
todo" Y los demás aceptan tú apuesta y entonces te creces y piensas, se
van a cagar estos cabrones, ¿me seguís? Y luego salen las tres primeras
cartas, dos cincos y una jota, (por ejemplo)
Y como está toda la pasta sobre la mesa esperamos todos a las otras
dos, y sale otro cinco y un As, entonces dices, ¡já!, ¡Full de Ases,
colegas!, pero va el gilipollas de tú derecha, enseña sus cartas y
resulta que tiene un puto cuatro y un puto cinco, que con los otros tres
de la mesa suman poker de cincos. ¡Me cago en sus muelas! ¿Que se queda
el tío con un puto cuatro y un puto cinco, acepta mi apuesta con dos
cojones y encima le gana a mi Full de Ases? Pues así es la vida amigos,
no sabría definirla mejor, y eso que me acabo de tomar 2 gin-tonics,
¡eh! ¿Pero tengo razón, o no tengo razón? La vida es como el puto Poker,
sí señor… y os digo una cosa, me encanta la vida, porque no saber las
cartas que tiene el otro provoca una cierta incertidumbre por aquí, por
dentro, que es la hostia, y digo que es la hostia de bueno, más que
nada, porque igual que hoy has perdido, mañana te puedes recuperar y
ganar la de dios, suerte, amigos, suerte, no hay más. ¿Me seguís? La
vida, amigos, la vida...
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