sábado, 26 de enero de 2013

La vida es como una partida de Poker Texas HoldEm, aunque te salga una buena mano no sabrás hasta el final las cartas de los otros, ¿entendeis lo que quiero decir? Imagina que tienes dos Ases y dices, "Lo apuesto todo" Y los demás aceptan tú apuesta y entonces te creces y piensas, se van a cagar estos cabrones, ¿me seguís? Y luego salen las tres primeras cartas, dos cincos y una jota, (por ejemplo) Y como está toda la pasta sobre la mesa esperamos todos a las otras dos, y sale otro cinco y un As, entonces dices, ¡já!, ¡Full de Ases, colegas!, pero va el gilipollas de tú derecha, enseña sus cartas y resulta que tiene un puto cuatro y un puto cinco, que con los otros tres de la mesa suman poker de cincos. ¡Me cago en sus muelas! ¿Que se queda el tío con un puto cuatro y un puto cinco, acepta mi apuesta con dos cojones y encima le gana a mi Full de Ases? Pues así es la vida amigos, no sabría definirla mejor, y eso que me acabo de tomar 2 gin-tonics, ¡eh! ¿Pero tengo razón, o no tengo razón? La vida es como el puto Poker, sí señor… y os digo una cosa, me encanta la vida, porque no saber las cartas que tiene el otro provoca una cierta incertidumbre por aquí, por dentro, que es la hostia, y digo que es la hostia de bueno, más que nada, porque igual que hoy has perdido, mañana te puedes recuperar y ganar la de dios, suerte, amigos, suerte, no hay más. ¿Me seguís? La vida, amigos, la vida...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Podría decirte que hay abrazos que duran toda la vida, cuando cierras los ojos. También podría contarte que hay personas que aparecen cuan...