domingo, 17 de noviembre de 2013

Tienes sueño pero no quieres dormir, no te puedes dormir ¡Ahora no!. Me lo dicen tus párpados, tus párpados luchando en contra de su propia voluntad…unos párpados que ahora pesan mucho más que tú…mucho más que el mundo que los rodea…como si las pestañas que los adornan fueran de plomo…o polos opuestos a las pestañitas de abajo, y te debates entre dos mundos, en esa estrecha línea que te hace ser sin estar. Ahora intentas espabilarte, y pones la radio para que sea ella quien te mantenga alerta, me hace gracia verte despertar a intervalos pequeños y reaccionar así, disimulando que nunca llegaste a dormirte, como si no quisieras que nadie te viera dormir aunque sepas que nadie te está mirando, ni siquiera yo, que te miro sin que tú sepas que te miro. Pero el sueño vence al fin, sin remedio, te duermes y entonces te veo tan plácida que me contagias, ahora yo también tengo ganas de dormir, o al menos de soñar lo mismo que tú. Así que me acoplo a tú lado, cierro los ojos y convierto mis manos extendidas en almohada, como rezándome la mejilla derecha y me duermo a la de tres...Nota: Este relató jamás sucedió, lo soñó ella, yo sólo me metí en su sueño para transcribirlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Podría decirte que hay abrazos que duran toda la vida, cuando cierras los ojos. También podría contarte que hay personas que aparecen cuan...