martes, 4 de diciembre de 2012


A nadie le gusta sentirse como un segundo plato, claro está que prefieren ser un primero, que siempre entra bien a la vista, el segundo no lo es tanto, ya que tiene que ser ligero puesto que a veces puede que hayan habido entrantes,
los hay que no les importa ser un segundo plato pòrque no aspiran a ser el primero o un postre, no les importa lo que sean con tal de quedarse satisfechos y puedan comer y viceversa en un amistoso acto de canibalismo mutuo.
A mi me gusta pensar que no soy el postre de nadie, como mucho una pequeña porción o un condimento, no soy ni el primer ni el segundo plato de nadie, aunque no me desagradaría ser un aperitivo con tal de probar tú boca,, yo siempre procuro de que mi compañía sea remarcable e incluso destacable, pero para nada dulce, salvo en apariencia, si despues de quedar conmigo por última vez pasa mucho tiempo, y siempre tengo yo la iniciativa, es que algo va mal, yo siempre intento probar de contrastar que no soy un manjar convencional, para que luego digan,,"No ha estado mal, un poco amargo, pero así es la salsa de la vida" o "Un poco re-salado" Tanto da lo importante para mi, es que por ahora no soy venenoso..

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Podría decirte que hay abrazos que duran toda la vida, cuando cierras los ojos. También podría contarte que hay personas que aparecen cuan...