Esta mañana, y aún no sé por qué decidí subir al cementerio,¡Mira! me dió por ahí, y en la parada del autobús me encontré con un setentón que llevaba, bastón, una gorra y un ramo de flores amarillas envuelto en papel de periódico
(la VANGUARDIA sección esquelas, para más INRI), Durante todo el trayecto no soltó el ramo, lo apretaba fuerte entre sus manos, en silencio, mientras miraba a través de la ventanilla, los coches, las farolas, un perro orinando, etc, cuando llegamos al cementerio bajó del autobús, entró en el camposanto y al rato coincidimos otra vez en la parada del autobús para hacer el trayecto de vuelta, estaba ya sin el ramo de flores, con las manos en los bolsillos del abrigo, me miró y como justificándose me dijo,
“Mi Paca, la pobre”.
Luego hicimos el camino inverso, también en silencio y ahí quedó todo, como en puntos suspensivos, tal vez, después de aquel trayecto, subiría los tres pisos por la escalera (para ejercitar las piernas), entraría en casa, regaría las plantas de interior, intentaría desatascar el desagüe del baño, resolvería el sudoku que dejó a medias no más que por hacer tiempo hasta la hora de comer, un caldo bien caliente y una lata de sardinas con su vasito de vino, y comería despacio en lo que dura el telediario, y luego una pequeña siesta en el sofá, duermevela, cabezadas, la partida de cartas de las cinco en el Casal dels Avis, y otra vez a casa, otro sudoku, otro telediario y a la cama, con la radio en la oreja, siempre quieto en su lado de la cama, el otro lado intacto..¡Quien sabe!
Tal vez aquel ramo de flores para su Paca, representara esa batería que mantiene vivo el pasado, su único contacto invisible para evadir la soledad, se acuerda de su Paca y de ahí el símbolo, las flores sobre una lápida, y yo lo entiendo, no soy religioso, pero lo entiendo, porque tal vez no lo haga por ella o por el espíritu de ella,
sino por él....
“Mi Paca, la pobre”.
Luego hicimos el camino inverso, también en silencio y ahí quedó todo, como en puntos suspensivos, tal vez, después de aquel trayecto, subiría los tres pisos por la escalera (para ejercitar las piernas), entraría en casa, regaría las plantas de interior, intentaría desatascar el desagüe del baño, resolvería el sudoku que dejó a medias no más que por hacer tiempo hasta la hora de comer, un caldo bien caliente y una lata de sardinas con su vasito de vino, y comería despacio en lo que dura el telediario, y luego una pequeña siesta en el sofá, duermevela, cabezadas, la partida de cartas de las cinco en el Casal dels Avis, y otra vez a casa, otro sudoku, otro telediario y a la cama, con la radio en la oreja, siempre quieto en su lado de la cama, el otro lado intacto..¡Quien sabe!
Tal vez aquel ramo de flores para su Paca, representara esa batería que mantiene vivo el pasado, su único contacto invisible para evadir la soledad, se acuerda de su Paca y de ahí el símbolo, las flores sobre una lápida, y yo lo entiendo, no soy religioso, pero lo entiendo, porque tal vez no lo haga por ella o por el espíritu de ella,
sino por él....



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