Jamás olvidaré el sabor de aquel primer beso,
el tacto del corchete de su sostén, corazas con estribillo, los Supertramp,minutos de espera y de nervios, cuando el acné era un mundo,
y su cuerpo desnudo en mi cabeza era otro mundo, o mis manos tenían sueños de explorador en prácticas y mis ojos eran aprendices de todo, y aquel cine, y sus butacas azules y aquel primer beso. Todo esto me ha venido a la memoria al pasar por delante de donde estaba aquel cine, reconvertido ahora en un puto Mercadona.
Luego el porno mató la fantasía, la hipoteca me hizo insomne y la realidad abrió mis ojos a la fuerza, en mi camino se cruzaron, divorciadas, funcionarios con ojeras, curas que se cagan en Dios y niñatas que te enseñan cómo abrir cremalleras vía Wi-Fi y es que ahora las nuevas divas ya no ocultan nada, ahora sé lo que esconden detrás de ese escote, conozco el mecanismo del corchete de un sostén, o qué viene después del flechazo.
Luego el porno mató la fantasía, la hipoteca me hizo insomne y la realidad abrió mis ojos a la fuerza, en mi camino se cruzaron, divorciadas, funcionarios con ojeras, curas que se cagan en Dios y niñatas que te enseñan cómo abrir cremalleras vía Wi-Fi y es que ahora las nuevas divas ya no ocultan nada, ahora sé lo que esconden detrás de ese escote, conozco el mecanismo del corchete de un sostén, o qué viene después del flechazo.
Tal vez separación de bienes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario