Y sí, me gusta entregarme a los placeres, solo que cuando lo hago, luego no soy capaz de sobreponerme a las consecuencias, y si, siempre me ha gustado mecerme en los brazos de los excesos, de la carne y de lo excitante, muchas veces ha sido divertido, casi siempre,
otras,,la verdad,, no lo recuerdo bien.
Hoy,
viéndome fuera de lugar, intento evitar esta parte de mí que se hace
cada vez más protagonista y anula todas las otras caras, tal vez más
aburridas, pero seguro menos superficiales y más verdaderas, acabo el 2012 como quién finaliza otra etapa vital, y tengo el presentimiento
de que me despido de lo inexpugnable, para adentrarme en lo inesplicable, eso si, quizá lo haga más calmado,
para al fin, una vez limpio por dentro, recuperar el positivismo y disfrutar mirando a la vida a los ojos y volverle a sonreir, bañándome de presente, para así quitarme los lastres de un pasado muy divertido pero turbio en consecuencias, en cuanto a los cambios, esa parte tan imprescindible de mí, los busco tanto como ellos a mí porque nos necesitamos...
para al fin, una vez limpio por dentro, recuperar el positivismo y disfrutar mirando a la vida a los ojos y volverle a sonreir, bañándome de presente, para así quitarme los lastres de un pasado muy divertido pero turbio en consecuencias, en cuanto a los cambios, esa parte tan imprescindible de mí, los busco tanto como ellos a mí porque nos necesitamos...

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