sábado, 1 de diciembre de 2012

 
Vale que no está bien lanzar insultos, pero tampoco lo está implantar tasas judiciales, o mercantilizar la salud, o indultar al corrupto, o que los bancos te echen de casa a patadas, aquí somos todos inocentes mientras no se demuestre lo contrario, hasta los mancos escupen piedras con la excusa de no tener manos que esconder y no, no me estoy justificando, o tal vez sí, bueno, da igual, el caso es que hoy me apetece ahogar un buen puñado de recuerdos al más puro estilo Sinatra: “El único amigo del mundo que nunca me ha fallado se llama Jack Daniel’s”. El cuerpo me pide algo de beber, y además beber solo, disfrazarme de loser acodado en mi escritorio, jugar al drama y escribir versos en una libreta, había perdido esa costumbre y mola, porque en ese preciso instante, cuando doy el primer sorbo, comienza a importarme todo un carajo, como si me cayera un obús justo encima, me refiero a reconciliarte contigo mismo, desinfectar con alcohol las heridas, abrazar tú propio cráneo, encontrar al Dios que llevamos dentro o como quieras llamarlo.
Estoy bebiendo a un ritmo de tres estrofas por copa y en ese bucle de beberme a mí mismo me siento feliz, completo... No sé si entiendes lo que quiero decir....

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Podría decirte que hay abrazos que duran toda la vida, cuando cierras los ojos. También podría contarte que hay personas que aparecen cuan...