viernes, 7 de diciembre de 2012


No puedo evitar la lluvia, ni el hambre, ni Eurovisión, ni los servicios de atención al cliente, ni  estornudar, ni que las uñas me crezcan, ni las actualizaciones de Windows, ni las pelis de la saga Crepúsculo, ni el paso del tiempo, ni los bordes de las pizzas, ni los pelos de punta.
No pude evitar encontrarte, no puedo evitar las taquicardias, ni los suspiros, ni llenar de pétalos tú sombra, ni dejar de pensar que todos esos pasos que marca el taxímetro que llevo instalado en mi corazón son los besos que me quedan por darte, ni que detrás de cada rubia que veo, estes tú disfrazada, jugando al escondite conmigo, ni que detrás de mi espejo aparezca tú imagen si lo raspo con la uña, no puedo evitar abrazar tú espalda cuando te sueño, ni coordinar latidos, ni regar tú cuello con mi aliento, ni inventar ganzúas para okupar tus sueños, La verdad es que no puedo evitar que estés presente en mi futuro, ni regalarte lo que fuí para tú hoguera, tampoco yo puedo evitarme, ya ves....

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Podría decirte que hay abrazos que duran toda la vida, cuando cierras los ojos. También podría contarte que hay personas que aparecen cuan...