Mis sentimientos se creyeron que estaban en
una carrera de velocidad, y puede que fuera un maratón... Aunque ni una
cosa ni la otra, de lejos, te veo parada como una estatua que no da un
paso, yo sigo corriendo, aunque haya perdido el rumbo y es que mi
felicidad era tenerte esperando a mi llegada a la meta, pero la tuya era
ver como me alejo de tú lugar tranquilo y solitario en el que sonríes
llorando....
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