jueves, 20 de diciembre de 2012


Mis sentimientos se creyeron que estaban en una carrera de velocidad, y puede que fuera un maratón... Aunque ni una cosa ni la otra, de lejos, te veo parada como una estatua que no da un paso, yo sigo corriendo, aunque haya perdido el rumbo y es que mi felicidad era tenerte esperando a mi llegada a la meta, pero la tuya era ver como me alejo de tú lugar tranquilo y solitario en el que sonríes llorando....

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