Cuando creía tener todas las respuestas, llegas tú, y me cambias las preguntas, quizá por eso ahora mismo no soy más que un mar de dudas sin traje de buzo ni oxígeno que llevarme a la
espalda. Para disiparlas (Las dudas) no tendría más que sumergirme desnudo en mi
mar a pulmón, y bucear entre las algas en busca, quizás, de algún barco
hundido cuyo tesoro las resolviera todas de un plumazo, o tal vez al
encuentro de una sirena que me dejara tocado del ala.
Pero antes de esto convendría tener en cuenta el efecto de las mareas, el mar picado y las resacas y
que soy fumador,: mi resistencia pulmonar apenas duraría unos segundos,
insuficientes si quiero llegar al fondo de mi asunto.
Aunque también podría flotar,
hacerme el muerto en la superficie
y esperar que una sirena me rescatara
hacerme el muerto en la superficie
y esperar que una sirena me rescatara
o que el tesoro reflotara a mi lado.
O también podría acercarme al
acantilado y lanzarme hasta chocar contra las olas esperando cruzarme
con cualquier sirena (disfrazada de tí) que buscara un hombre con el
que viajar
a mares más cálidos.
a mares más cálidos.

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