¿Sabías que la Península Ibérica tiene el mismo contorno que tu rostro? Pues si, mira, tu nariz pertenece a Portugal, tu frente es gallega, tu cuello empieza en Cádiz y tu nuca en Murcia. Yo ahora me encuentro en la parte superior de tu mejilla, entre el ojo y la oreja, salir a pasear es mi excusa perfecta para recorrer tu piel; siempre, eso sí, con el cuidado que su tersura merece, caminando suave, rodeando despacio las rotondas de tus poros y procurando no pisar ningun río para no mojarte el cutis o pisándolo adrede para hacerte cosquillas.
También, a veces, cojo el Metro para surcar tus vasos sanguíneos, o viajo a Zaragoza cuando necesito decirte algo al oído, o visito la Costa de Lisboa para besarte en los labios. En estos 2 últimos meses me ha preocupado comprobar cómo el cielo de tus mejillas andaluzas se ha hidratado demasiado, o cómo se te ha enfriado tu cogote catalán. En fin, que te conozco tan bien que creo haberme ganado el privilegio de seguir avanzando, mi siguiente paso será cruzar el Estrecho y explorar tu continente africano. Con tu permiso.
También, a veces, cojo el Metro para surcar tus vasos sanguíneos, o viajo a Zaragoza cuando necesito decirte algo al oído, o visito la Costa de Lisboa para besarte en los labios. En estos 2 últimos meses me ha preocupado comprobar cómo el cielo de tus mejillas andaluzas se ha hidratado demasiado, o cómo se te ha enfriado tu cogote catalán. En fin, que te conozco tan bien que creo haberme ganado el privilegio de seguir avanzando, mi siguiente paso será cruzar el Estrecho y explorar tu continente africano. Con tu permiso.

No hay comentarios:
Publicar un comentario