Que se pudran los renegados de la ciencia, los espejos antivaho, los trayectos de vuelta, los recibos sin poemas en el dorso. Que revienten los cerebros coagulados, las charlas sobre el clima, los bostezos sin resaca, los ojos que no quieren ni pueden ni saben hablar. Sólo quiero lo mismo pero más suave, que me dejen en paz, pero cerca para poder besar con los ojos cerrados y cantar con los ojos abiertos, sólo quiero querer quererte, creer que tu vida es mi vida invertida, que tu sol sea mi sal, que “SEA” sea mar en inglés y tus ingles sean mías, para no dejar de bailar con las mariposas de tu estómago el vals de la incomprensión, vivir de tus legañas, matarte a besos para luego autopsiar tu alma, que mi SER se convierta en tu ESTAR, y que el recibo de la luz que emitamos al rozarnos
lo pague su puta madre.
Ahora sólo me faltas tú. (Tú no. Tú tampoco. Tú. Sí, tú). Así que deja lo que estés haciendo, baja a la calle, detente al borde de la acera
y cruza los dedos, del resto,
Ahora sólo me faltas tú. (Tú no. Tú tampoco. Tú. Sí, tú). Así que deja lo que estés haciendo, baja a la calle, detente al borde de la acera
y cruza los dedos, del resto,
ya me encargo yo...

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