Domingo por la mañana, tienes resaca, (No de beber precisamente), trabajas en un bar, en tú bar, y ahora sólo te apetece cagarte en la vida, y es que anoche acabaste tarde, como todos los sábados, "El puto partido" Te miro a través del espejo y esas ojeras tuyas parecen hablar por sí solas, las leo, y así lo escribo…¡Mira! La resaca es una señal divina, una advertencia, anoche quizá alguien se pasó de la raya y superó tú límite, pero entonces tú (Al igual que yo) te acuerdas del mar, ¿Sabes? el mar también sufre las resacas, como tú, él acaba cansado de servir olas y tú de servir copas, ¿Dónde está la diferencia? Mareas altas y mareas bajas, temporales, calma, humedad, el mar es un espejo de tus adentros, por eso, de vez en cuando, necesitas desaparecer durante un rato para ir en busca del mar, de tu mar interior, por eso, de vez en cuando, huyes hacia la playa que más se amolde, en cada momento, a tu estado de ánimo: ¿El Cantábrico?, ¿El Mediterráneo?, ¿El Mar Muerto, quizás? Y en cuanto llegas a esa playa escogida, acudes a la orilla y te sientas sobre una arena tan fría como tu piel, y mirando al infinito te reencuentras de nuevo. Sabes que en ese horizonte encontrarás tu límite, necesitas saber que siempre habrá un límite así como sirenas buceando dentro de ti, sirenas abrazadas a tus órganos, a tu hígado o tu bazo, sirenas columpiándose en tus cuerdas vocales, sirenas besando y lamiendo tus heridas, y cuando ya te consideras saciada de mar, regresas, hasta tu próxima resaca, siempre es igual, eso mismo me chivaron tus ojeras.¿Me equivoco en algo?
lunes, 8 de abril de 2013
Domingo por la mañana, tienes resaca, (No de beber precisamente), trabajas en un bar, en tú bar, y ahora sólo te apetece cagarte en la vida, y es que anoche acabaste tarde, como todos los sábados, "El puto partido" Te miro a través del espejo y esas ojeras tuyas parecen hablar por sí solas, las leo, y así lo escribo…¡Mira! La resaca es una señal divina, una advertencia, anoche quizá alguien se pasó de la raya y superó tú límite, pero entonces tú (Al igual que yo) te acuerdas del mar, ¿Sabes? el mar también sufre las resacas, como tú, él acaba cansado de servir olas y tú de servir copas, ¿Dónde está la diferencia? Mareas altas y mareas bajas, temporales, calma, humedad, el mar es un espejo de tus adentros, por eso, de vez en cuando, necesitas desaparecer durante un rato para ir en busca del mar, de tu mar interior, por eso, de vez en cuando, huyes hacia la playa que más se amolde, en cada momento, a tu estado de ánimo: ¿El Cantábrico?, ¿El Mediterráneo?, ¿El Mar Muerto, quizás? Y en cuanto llegas a esa playa escogida, acudes a la orilla y te sientas sobre una arena tan fría como tu piel, y mirando al infinito te reencuentras de nuevo. Sabes que en ese horizonte encontrarás tu límite, necesitas saber que siempre habrá un límite así como sirenas buceando dentro de ti, sirenas abrazadas a tus órganos, a tu hígado o tu bazo, sirenas columpiándose en tus cuerdas vocales, sirenas besando y lamiendo tus heridas, y cuando ya te consideras saciada de mar, regresas, hasta tu próxima resaca, siempre es igual, eso mismo me chivaron tus ojeras.¿Me equivoco en algo?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Podría decirte que hay abrazos que duran toda la vida, cuando cierras los ojos. También podría contarte que hay personas que aparecen cuan...
-
Amiga guárdate de los poetas que atacan desarmados en el oscuro trasiego de una noche de sábado, guárdate del Romeo dueño del pir...
-
9-15 de la mañana, otra vez en la maldita oficina del Inem, "hoy hace algo de frío", comentan algunos de los que estan en...

No hay comentarios:
Publicar un comentario