Te tengo en la punta de la lengua, tú nombre, tus gestos, te juro
que reconozco esa forma de respirar aunque no te ubico, tú pelo, tus
labios, ahora fríos, no sé, tal vez sea eso, que reconozco tú cara pero no al hombre que
yo era cuando me crucé contigo, es como si mi nueva etapa hubiera
conseguido borrar todos esos rostros o el significado de esos rostros, como si todo aquello perteneciera a otra vida o a otro mundo y tú
hubieras sido importante para mí en aquel preciso instante aunque no sé
dónde ni cuándo. Tal vez te soltara un te quiero, y así
lo sintiera en esa vida aunque hoy tú no lo recuerdes, aunque no me
localices en el mapa de tus recuerdos, “¡Dios mío, ha pasado tanto tiempo..! .Yo ya no soy el mismo, tú ya no eres la misma y tampoco tú forma
de mirarme, ¿dónde se perdieron esas chispas? Tal vez tus ojos cambiaron
y cruzaron tantas fronteras que ya ni te acuerdas, mientras tanto yo seguiré siendo ese pasado perdido entre los rostros o ese presente
perdido entre los nombres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario